Quién fue Héctor Lavoe, el creador de la salsa

Héctor Lavoe, uno de los cantantes más importantes de la historia en cualquier género.

La vida del “cantante de los cantantes” fue dura, mucho más que la salsa, y es importante que lo sepas.

Si has vivido una vida indigna y no sabes quién es Héctor Lavoe, “El Rey de la Puntualidad”, “El Cantante de los Cantantes”,  “El Jibarito de Ponce”, “El Hombre Que Respira Debajo del Agua”, ahí te va un resumen rápido:

Héctor Juan Martínez Pérez fue un cantante puertorriqueño, artífice y figura importantísima para la comunidad latina en Estados Unidos y para el desarrollo de la Salsa, género que ayudó a solidificar entre los sesenta y setentas.

Héctor, que fue bautizado como La Voz (por eso Lavoe), formó parte de La Fania All Stars, un sello discográfico que rompió todo hace casi 50 años en Estados Unidos, cantando en español y ocupando los espacios en inglés más importantes, exactamente como el reggaetón lo hace actualmente.

El cantante puertorriqueño fue la cara más espléndida del éxito, pero también la más preocupante del exceso y de los peligros de la fama, como lo atestiguan sus canciones “El Cantante” y “La Fama”.

El final de su vida y el cómo llegó a eso es lo que nos tiene aquí, hablando nuevamente de él, porque su declive también fue clave en la caída y mutación de la salsa, de un género de grandes escenarios, grandes músicos y grandes exponentes, a un género acaparado por estaciones de radio y disqueras que no tenían menor interés en la música, pero sí en hacer que Maelo Ruíz y Jerry Rivera tuvieran éxitos.

“Tristeza y sonrisa pagada”

La vida de Héctor Lavoe no fue fácil. Siempre estuvieron presentes la muerte y los excesos, temas que un joven salido de los barrios más peligrosos de Puerto Rico no pudo manejar, entre tanto dinero y vicios pagados por la misma gente que le exigía seguir con ese ritmo de vida.

Héctor se hizo adicto a la heroína y a la cocaína, ganándose apodos como El Rey de la Puntualidad por llegar drogado y a destiempo a sus conciertos, o también El Hombre Que Respira Debajo del Agua, por su evidente alcoholismo.

A pesar de no tener canciones propias, los letristas de Lavoe, como Rubén Blades, Joe Jackson o Tite Curet Alonso, eran conscientes de lo que enfrentaba en vida el intérprete, al que los cantantes de big band pagaban por ver, a pesar de ser latino y por tanto, ser señalado de todos los problemas de Estados Unidos durante los setentas (parece que seguimos viviendo en esa época).

Quizás las dos letras que más representan su vida son “La Fama”, compuesta por él mismo, y “El Cantante”, compuesta por Rubén Blades. En estas dos se ve perfectamente el estado mental de Héctor, en el que se siente solo y se sabe una mera herramienta para el entretenimiento, la cual no puede pensar, no puede sentir y solo tiene que cantar, porque arriba del escenario es la emoción y esperanza del público, no importa que tenga síndrome de abstinencia o que su hijo acabara de morir.

“No tengo amigos / y si un amor fácil lo consigo / así de fácil lo he de perder. / Mi madre dijo: No creas ser un gran tenorio; / pararás es un sanatorio / y allí fama todo has de perder. / Porque yo, yo soy la fama, / soy aquel que la gente reclama / pero nadie puede comprender.” – La Fama

Las adicciones lo llevaron a contraer VIH y después a desarrollar SIDA, según los estudios médicos y sus propios biógrafos, por la infección con agujas infectadas, producto de su consumo constante de heroína.

Así mismo, eso lo llevó a desprenderse de sus amigos, como Willie Colón, el mismo Rubén Blades, Cheo Feliciano, Ray Barreto y demás grandes exponentes de la salsa en ese entonces.

Para 1988, Hector parecía recuperarse de las adicciones y fue nominado a diferentes Grammy por su regreso con Strikes Back, un álbum con el que pretendía hacer algo más por su carrera.

Sin embargo, la muerte de su hijo, asesinado accidentalmente por un disparo con un revolver cargado que Héctor guardaba en su casa, después de sus múltiples crisis depresivas y varios intentos de suicidio, llevaron al cantante a intentarlo una vez más.

El salsero se lanzó desde el balcón de su departamento, pero la vida es Comedia, sobre todo en la vida de alguien que logró mantenerse en la cima de la fama, a pesar de haber renegado muchas veces de ella.

Al caer, chocó con un sistema de aire acondicionado del edificio, lo que evitó que muriera, pero lo dejó paralítico y con fracturas en la mayoría de su cuerpo. Aún así, accidentado y todo, un promotor lo obligó a cantar en silla de ruedas a pocos días del incidente. (Vía: El Comercio)

Héctor pasó los últimos años de su vida siendo olvidado por el SIDA, siendo relegado por su incapacidad para cantar, después de que la misma enfermedad le deteriorara la garganta y perdiendo poco a poco la vida.

” alt=”” />La historia de la trágica vida y muerte de Héctor Lavoe

Sus últimas presentaciones fueron en clubes pequeños, donde la gente prefería seguir platicando o poner atención a su bebida antes que ver que, frente a ellos, estaba uno de los cantantes más importantes de la historia.

Tras su muerte, la salsa se volvió “romántica” y la salsa que conformó junto a La Fania y un sinfín de músicos espléndidos de toda latinoamérica se diluyó, mientras la comunidad latina se decantaba a mimetizarse entre la gringada, en vez de volver a gritar su origen en la voz de Lavoe, en la voz de “Mi Gente”.

SIENTES QUE