Wolfine cambió los puestos de comida por los escenarios

Los ‘hot dogs’ fueron su fuente de ingreso por 18 años y con las cuales pudo costearse las grabaciones musicales con las que llegó al éxito.

Una ciudad en donde abundaban las pandillas y el narcotráfico fue la que vio crecer a Andrés Zapata, a quien conocemos como Wolfine, que a pesar de los problemas sociales que lo rodeaban, eligió la música y los puestos de comida en donde ayudaba a su mamá.

Tras el éxito de Bella, cambió todo ésto por los escenarios internacionales, sin embargo, se siente orgulloso de donde viene y se lo recuerda constantemente, de hecho en una entrevista reciente dijo con voz quebrada:

“Lo de la música es bien difícil, a veces me tocaba sobrevivir. Hace dos años me fui para México a guerrearla y laborar, incluso, en un restaurante en el cual yo era un trabajador de la cocina común y corriente. Me siento orgulloso de decirlo porque cualquier persona que tenga un sueño puede lograrlo.”

Sin duda, un gran mensaje de humildad y lucha es lo que nos deja el colombiano, que por más difícil que parezca, podemos lograr cualquier cosa si lo hacemos con el corazón y trabajando duro… incluso componer uno de los temas más sonados a nivel mundial.

SIENTES QUE